jueves, marzo 09, 2006

Felisa Miceli descartó la prohibición de las exportaciones de carne

La ministra de Economía, Felisa Miceli, negó hoy que se vaya a prohibir la exportación de carne, para que bajen los precios en el mercado interno.

Miceli, en declaraciones hechas durante su visita a Feriagro, dijo "no es para tanto", al ser consultada si ese será el anuncio que efectuará hoy el presidente Néstor Kirchner.

A lo largo del día trascendió que en los despachos oficiales se estudiaba la posibilidad de suspender las exportaciones de cortes bovinos para frenar la suba de los precios al público del producto.

En ese sentido, los aumentos en el precio de la carne en el mercado de hacienda de Liniers, que hoy oscilaron entre 5 y 8 por ciento, comenzaron a repercutir en las carnicerías, que ya comenzaron a trasladar a algunos cortes el aumento en el valor de la media res.

Para el vicepresidente de la Asociación de Propietarios de Carnicerías de la Capital Federal, Alberto Williams, el comercio minorista va a trasladar las subas al mostrador porque "no las puede absorber".

"Hay poca ventas y no puede reducir su margen de ganancia", afirmó Williams, quien explicó que los carniceros recibieron hoy la media res con 30 centavos de aumento, pasó de 5,70 pesos a 6 pesos el kilo, lo que representa algo menos del 10 por ciento de incremento.

Según Williams, la semana anterior también se había registrado un aumento de 30 centavos en todas las categorías de novillos; "espero que mañana el precio se calme", estimó y reconoció que el incremento ya comenzó a ser trasladado a algunos cortes.

Tras señalar que el mercado cárnicos "está firme, no abastecido, con falta de oferta", consideró que el Gobierno debe "eliminar los límites de faena y darle flexibilidad al mercado".

Por su parte, para la titular del Centro de Educación al Consumidor, Susana Andrada, "cuando en febrero hubo bajas en Liniers no se trasladó a los mostradores, y cuando hubo alzas sí repercutieron".

"Al no faenar animales chicos, a largo plazo aumentará la oferta pero a corto plazo el precio crece", indicó Andrada, al tiempo que consideró inviable un aumento de la oferta interna y una baja de los precios a través de una reducción de las exportaciones.

"No creo que sea viable porque los productores se volcarán a algo más rentable como la agricultura", expresó.

En tanto, para el titular de Defensa de Consumidores y Usuarios (DEUCO), Pedro Bussetti, "hay una distorsión de precios en la cadena de valor en supermercados, frigoríficos y matarifes, porque cuando los precios bajan en Liniers ellos no lo bajan y cuando aumenta, sí lo hacen".

A su criterio, "el Gobierno debiera intervenir con mayor energía en estos sectores que aprovechan cualquier coyuntura para aumentar los precios al consumidor".

Respecto a la idea de alentar a los productos sustitutos, admitió que el cerdo y el pescado tienen un consumo muy bajo en la Argentina y se mostró proclive en impulsar el consumo del pollo dado que su precio es estable "y en algunos casos ha disminuido, como en los comercios minoristas que el precio oscila entre 3,19 y 3,49 el kilo, mientras que en los supermercados está a 3,99 pesos el kilo".

Por último, Mario Ravetino, del consorcio de exportadores de carnes (ABC, en inglés), sostuvo que el sector no es responsable del aumento en el mercado interno y aclaró que entre noviembre y enero último se redujeron las exportaciones cárnicas.

"En noviembre se exportaron 65 mil toneladas y en enero, 41 mil toneladas. Esa reducción de 24 mil toneladas no sirvió en absoluto para solucionar el problema del precio interno porque los valores siguen subiendo", explicó Ravetino.

"Todas la medidas del Gobierno como el aumento en las retenciones a la exportación, la baja en los reintegros y el registro de exportaciones apuntaron directamente a nuestro sector y el precio interno no bajó", agregó.

A su criterio, "el Gobierno no debería tomar medidas que afecten a un solo eslabón de la cadena, como los exportadores".

Tras recordar que el propio sector exportador propuso una autorrestricción de sus ventas al exterior para colaborar con el Gobierno, pidió una modernización en el consumo cárnico.

En lugar de comercializarse la media res, se tendrían que vender cortes destinados a distintos lugares de consumo; "se tendrían que vender los cortes más requeridos por la población y evitar de esa forma el subsidio de unos cortes y el encarecimiento de otros", afirmó.

ecoestadistica.com